LAS ISLAS INVENTADAS

domingo, 12 de junio de 2016

La muerte de Sadam (Poema)

















La muerte de Sadam
                                    


La soga…

La sombra oscura de la soga
mostró su cara inexpresiva,…
y un aliento seco y pernicioso,
vino a inundar de miedo, la pared
metálica y umbría del frío calabozo.

La sombra…

Entonces, traza la soga con su lazo
imposible, un hueco en el muro…
El reo mira la sombra, impotente,
proyectarse en la pared.
Es la horca. Es la cara redonda,
apática y nudosa de la muerte.

El miedo…

La amarga saliva del reo
reseca su lengua de esparto.
Y en una abstracción,
como en un ronroneo,
en su cabeza se agrupan,
pidiendo justicia los muertos.

Los muertos…

¿Piden justicia los muertos?
¡Que se venere a la vida!
Justicia y paz entre los vivos.
Eso están pidiendo los muertos…
Ni más muertos entre los vivos,
ni más muertos entre los muertos.

La vida…

Una cadena de odios
va marcando nuestra vida.
Días sin sol,… ni vislumbre
de la luz en el camino.
Odio, porque me odias,
y mi vida por tu vida.

La ejecución…

El blanco pánico,
como una mortaja
de cera indeleble,
establece en el rostro
y en los ojos redondos
del reo, su marca de hielo,
de horas ya idas,
y el gesto increíble y dudoso
que nutre ilusiones perdidas.

Insultan al reo…

Un protocolo roto,
una palabra infame…
Y un asesino muerto de miedo…
Que grita: ¡Alá es el más grande!
¡Grande y misericordioso…
Es Alá!
Y la trampilla se abre.

La muerte…

Silencio… ¡Escuchad…!
Torvas aves de sangre
vestidas de viuda enlutada
planearon la noche de Bagdad…

Y…La muerte, vino buscando
en la noche, desde algún lugar
rigurosamente ignoto,
con sus mil sombras oscuras,
con sus mil puros espectros,
al  caudillo, que en la horca
sangraba, inerte…
Columpiándose con el cuello roto.
Copyright © Servilio Casanova Pestano| Todos los derechos reservados.








2 comentarios:

  1. Potente poema, Servilio, para un ser tan siniestro, y más siniestra aún la muerte que le describes con maestría. Un abrazo.

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  2. Muchas gracias, Balbina, si, como dices Sadam era un tipo siniestro y su muerte lo fue aún más, a mi, te juro que me impactó, me pareció terrible que lo ahorcaran sin hacerle un juicio de verdad, en el que le pudieran echar a la cara todos sus crímenes... jeje, pero también pienso, que si no lo hicieron
    fue porque en ese caso también habrían tenido que sentar en el banquillo a algún que otro norteamericano...
    Un abrazo!!!

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