LAS ISLAS INVENTADAS

sábado, 26 de marzo de 2016

EL ÚLTIMO MENCEY (Poema)


















EL ÚLTIMO MENCEY

¡Ichasagua, Ichasagua!

Mientras bebo
el agua,
en un viejo
gánigo de barro,
llegan hasta mi,
lejanos,
los ecos
de una ancestral memoria,
y entonces
cubre mis hombros
el tamarco de la historia,
mientras sostengo
el banot del tiempo
entre las manos…

Grito en la noche
sin Luna
a la vera del barranco
¡Altaha, altaha!
¡Achamán! ¡Achamán!
para que así
mi alma se ensanche,
gritando a la memoria
de Ichasagua,
el último mencey,
aquel último rey
que nació
de la tierra guanche.

“¡Ahul Felawen!
dijo Ichasagua,  
Tizziri aún no ha salido,
y el oscuro Achamán
hará temblar a los valientes,
Guayota ya juntó
a los achicaxnas,
pobres gentes,
en el gran guatativoa
el vil banquete
que vende a la tierra guanche…

¡Ahul Felawen!
Mañana, mañana
puede que ya no esté,
pero Magec, Magec,
sobre los hombros de la montaña
Magec trepará,
trepará otra vez mañana…”

Fueron varias las batallas
guerrillas y escaramuzas
que Ichasagua libró
en defensa de su tierra,
ganando a los castellanos,
que se sirvieron de su astucia
para ganarle la guerra …

Traicionado por los suyos,
vendido a los castellanos
de forma tan descarada,
ante el sol de la mañana
Ichasagua, uno a uno,
a todos
les fue mirando a la cara,
ante los ojos de su mencey
los guanches
no sostienen las miradas,
que caen al duro suelo
y como cobardes lagartijas
se esconden entre las lajas,
abandonando así,
a su valiente mencey,
en las manos castellanas…

Ichasagua a los de Castilla
también les miró a la cara,
les devolvió todo el odio
que ocasionaron sus trampas,
todas las tretas y las mentiras,
que hicieron
que su gente le abandonara,
y gritando: ¡Vacaguaré!
Hundió en su pecho una daga,
la negra sangre cayó
lentamente,
sobre la tierra que amó
desde niño,
aquel valiente Ichasagua,
que murió sin someterse
a las tropas castellanas…

Palabras guanches:
Mencey: rey
Gánigo: vasija.
Banot: garrote de guerra.
Tamarco: camisa de pieles.
Achaman: cielo. 
Altaha: hombre de gran valor. 
Ahul Felawen: saludos, compañeros. 
Tizziri: luz de la luna.
achicaxna:villano.
Guatativoa: convite.
Guayota: genio del mal.
Magec: el Sol. 
Vacaguaré: quiero morir.










jueves, 24 de marzo de 2016

La guerra (Poema)














La guerra


Dio vida y naturaleza
al hijo. Ternura y delicadeza
se desprenden, cuando la madre
a sus pechos le amamanta.

Crece. El ejercito le llama,
dios, la patria, el honor,
la guerra, la gloria,
soldadito, trinchera, valor.

Explotan las bombas,
revientan los cuerpos,
¿se pierden sus almas?
¡Se quedan... tan muertos!

La victoria es ya nuestra.
¡El enemigo es cobarde!
¡Oh!, cuanto corre, mira que huye...
¡Es hora, de darle ya muerte!
Es joven. Siega su vida.
Dale ya caza,... con mano maestra.

¡El triunfo, los muertos!
medallas y trompetas de gloria.
los pobres ponemos... ¡los cuerpos!
los poderosos, se llevan... ¡la gloria!

¿De que nos valió,...
perder nuestras almas,
y jugarnos la vida...?
“Dejamos, los campos cubiertos,
de jóvenes cuerpos, hermanos...
¡Muertos... Tendidos al Sol!”


II    


Ayer, mientras dormía
me hablaron,
y al que hablaba, yo escuché,...
decir terribles palabras
contándome de la guerra...

¡Que triste... el sueño que tuve ayer!
Según la presente historia
roja,... se volvió la tierra
que unos viejos, como niños,...
en contarme se afanaban.
y yo les pregunté:
¿Dónde permanece escrita?
“¡quisiera  poder borrarla,
para que no se repita!”

Y entonces:
¡En el sueño, vi a unos niños!
y contemplé, como éstos...
“Cual ancianos con el alma
testaruda... ¿no sé dónde?
¡que más importa el lugar,
de nuestro agitado mundo!”
...Volvían a reescribir la historia
con trazo negro y profundo.

lunes, 21 de marzo de 2016

POESÍA (Poema)



















  

   POESÍA


Si alguien la lee, o no, es lo de menos.
La escribimos por necesidad.



Antes de lanzarla, sin duda, os lo prometo,
romperé el arco y partiré la flecha;
porque las runas labradas en el fondo mi alma
tratarán de vivir en el espacio libre de un soneto.

Son los sentimientos que brotan con resonancia;
pues, dos cuartetos y dos tercetos a mi, me bastan.
Invariablemente, a posta, olvidé la estricta métrica,
que a veces condiciona tercamente a las palabras.

En ocasiones,… no sé por qué, ni si quiera
sé, por qué lo cuento de esta manera,
pero escribo sin pensar, con indolencia…

Hoy escribo del ayer y mañana, seguro, escribiré
del hoy, como si hoy, hubiese ocurrido ayer…,
¿Pero esto, lo leerá alguien, el día en que ya no esté?




domingo, 20 de marzo de 2016

LLEGÓ LA PRIMAVERA (Poema)



















LLEGÓ LA PRIMAVERA

Llegó…
llegó  así,  de pronto,
volando, mañanera,
intrépida y premonitoria,
con la misma paz en las alas
que trae  un ave migratoria,
que  sin detenerse viene
de lejos cruzando el cielo…
No conoce el pájaro
de límites ni fronteras,
se detiene el ser alado
por un instante
posado en la talanquera…
Llegó… llegó
como ese ser querido al que esperas
y, que en un momento dado,
ya, casi en la alborada,
 atraviesa  las fronteras vaporosas
que se alzan en los límites del sueño;
y, no por esperada,
para nada  será,
ni más fría, ni menos clara
la luz de su llegada…
pero ya sabes, las sorpresas,
las decepciones, las alegrías,
incluso hasta las tristezas,
que se ocultan en el alma de los sueños.
La primavera llegó, así, de sopetón,
calzada en alpargatas blancas
soltando  chuzos de luz
igual que  un viento mañanero
así llego…,
lo mismo que un sueño,
como el vuelo de un moscardón,
o, el de un pájaro cruzando el cielo.


sábado, 19 de marzo de 2016

Ser Canario, es algo más que residir en canarias. (Poema)


















Ser Canario, es algo más que residir en canarias.



Ser canario es, ser hijo
permanente del alisio,
y mantener una mirada constante,
escrutadora, sobre la faz del atlante.

Ser canario, es sentir la pena,
la magua o la añoranza,…
lamento y sincero lenguaje de ballena,
que devuelve el sosiego y esperanza.

Ser canario, es fundirse con el polvo de la tierra;
tener como ejemplo y única bandera, la amistad,
y el mayor desprecio a la intolerancia y a la guerra.

Ser canario, es respetar a nuestra madre naturaleza,
exigir lo propio a quienes de otros lugares llegan…
¡Y, que el espíritu del guanche, camine por nuestras venas!





A los Pedreros (cuadros de mi infancia) (Poema)
















A los Pedreros (cuadros de mi infancia)
                                                          


Retorno a uno de aquellos atardeceres,
costa del Río del año sesenta y tantos,
donde, monótonos se oían, los cantares 
de las escodas labrando los cantos blancos.

Torsos al sol, sudadas camisetas, alpargatas,
Manos callosas y calzones remendados.
Bebiendo fresca agua, en pila de tosca conservada,
los pedreros reponían los sudores derramados.

El sol de la tarde era ya un recuerdo y solo quedaba
contra el poniente apenas un resplandor rosáceo,
entonces, se olía a carbón y salía humo de la fragua,

y aquella con su hermosa lengua de fuego
como un dragón, sin piedad, lamía el acero,
que sobre el yunque, ya era blando y maleable.







viernes, 18 de marzo de 2016

Mi vida es nada. Pero la vida…, es una eternidad (Poema)



















Mi vida es nada. Pero la vida…, es una eternidad.




Cuando me vaya, me iré tranquilo.
No escucharé más al viento,
ese que al sembrado da tormento
y enérgico hace girar al molino.

No escribiré más poemas,
ni cargantes sutilezas,
que nadie jamás leerá,
al juzgar, que sin duda, son simplezas.

Me iré, cargado con mis riquezas,
grandes y pequeños sentimientos
de muy diversa y variada naturaleza.

Cuando me vaya me iré  tranquilo,
no me busquéis en la simple piedra, ni en el mármol,
buscadme en el aire, en la rama, en la raíz o en el limo. 



Homenaje a Violeta Friedman (Poema)




















Homenaje a Violeta Friedman


                                                                        
Violeta Friedman, una vez más, tu voz doliente,
en la madrugada, mis tímpanos acarició
a través de las anchas ondas de la radio,
y una vez más, oí el desgarro de una niña adolescente.

Te burlaste amargamente de Auschwistz. Mujer.
Niña y mujer las dos marcadas para siempre.
¿Pero...Qué es,... siempre? Hoy, mañana, ayer...
Ayer fuiste, del macabro horror, una superviviente.

Si, una superviviente, una voz, que se alza entre tantas voces,
que grita. Que grita la verdad, para que nadie la olvide.
Un látigo sin odio, que silba al viento, en nombre de los muertos.

Hoy, te escucho de nuevo Violeta Friedman, y beso tus manos.
Y ¿qué hombre yo, sería? Si no derramara este par de lágrimas,
al recordar,... que, hoy, se cumplen de tu muerte, cinco años.



miércoles, 16 de marzo de 2016

Las horas (Poema)



































Las horas



Las horas que inmutables pasan
en su aparente concierto interminable,
a su agónico poder superan y amenazan,
desde su esfera estática, tirana e invariable.

Horas muertas, improductivas y tediosas.
Horas ciertas en alguna contada historia.
Horas para olvidar, las acciones vergonzosas.
Horas para guardar, para siempre en la memoria.

¡Ay, cuan largas las horas de las tardes estivales!
Pero que cortas para aquellos que en esa  tarde se aman,
y locos, olvídanse del reloj, aunque estén en sus cabales.

Horas en que nacimos y que marcaron nuestra venida,
donde nos fuimos curtiendo en el paso por la vida,
para aprender, que similar al de llegada es el camino de ida.


A cumbres borrascosas (Poema)


A cumbres borrascosas


Gimen los árboles, lloran,
lloran y gimen los árboles
cuando al vendaval imploran
y al cielo reprochan su abandono.

Por estos caminos, por estos lares,
el hombre es tierra, musgo, liquen,
donde hizo presa el viento,
y la borrasca se adueñó de su destino.

No es casualidad, que plenamente y sin medida,
el espectro de Catalina ocupe estos lugares
y habite el corazón de cada hoja desprendida.

No, no es casualidad, que Heathcliff en su locura,
en su condición de aparecido, aceche en el camino,
y como un lobo, aúlle en la noche, en el Páramo a la Luna.


viernes, 11 de marzo de 2016

AMANECE (Poema)



















AMANECE


Amanece, me levanto,
me incorporo al mundo,
al chorro,
con  pesadez en los hombros,
con frío en el alma,
aún sonámbulo,
como si fuera yo
ese último engranaje,
como la última bisagra,
ese gozne oculto,
ese hierro maldito,
que rezuma el óxido
de horas perdidas,
de pensamientos inanes,
de burbujas,
de desidias y de afanes
ocultos,
chirriando al viento
despacio,
cínico,
toda la impotencia,
la barbarie,
la injusticia,
la cólera callada
rezumando,
por esa herida abierta
en balde,
inercias que salen
del pozo del dolor.

Pero estoy aquí, aquí,
piso la calle,
deambulo por las horas,
como un perro perdido
voy,
camino por esta soledad,
esta soledad
llena de multitudes,
de gentes que van y que vienen,
esta soledad
angustiosa,
que se pierde
a lo lejos
como el tren desaparece
entre raíles,
colmada de seres que respiran,
que añoran, que hablan,
que ríen, que lloran,
que callan también a veces,
que desoyen las verdades
que tragan la mentira
por rutina,
y que se beben con rabia
a su pesar,
también a veces
la agria amargura
de sus silencios.